
En un informe desarrollado por el equipo de prensa de la Defensoría del Pueblo que encabeza Walter Martello, se desnuda una realidad que suele pasar inadvertida en medio de la vorágine cotidiana: más de 12.000 argentinos y argentinas fallecen cada año, por causas vinculadas al consumo de sustancias.
Más allá de la terrible problemática de las drogas ilegales y el juego, el informe destaca que el tabaco y el alcohol concentran un alto porcentaje de los fallecimientos. Son las sustancias legales, socialmente aceptadas, las que también se convierten en asesinos silenciosos.
El 93,6% de estos fallecimientos se producen de manera indirecta, a través de enfermedades crónicas, accidentes producto del consumo y deterioros de salud acumulados con los años.
Esto nos hace tomar conciencia (como siempre decimos y remarcamos en nuestra casa), pero también nos invita a redoblar esfuerzos para continuar con nuestra lucha. Desde Darse Cuenta alertamos y compartimos números que duelen pero también trabajamos activamente desde hace casi 30 años para que nuestro tratamiento saque a más personas y familias, del infierno de las adicciones.